
Antecedentes:
Tu viejo armario está muy deteriorado: no cierra bien. En la parte de abajo no cabe tu ropa y sin embargo el maletero es demasiado grande. Su interior es un desastre.
Las puertas son mucho más pequeñas que el interior, no llegan al techo ni a los lados y para colmo tiene un enorme zócalo de obra.
Solución: 
Es evidente que tienes que renovar tu armario y la mejor solución es suprimir los elementos de obra que tanto le limitan: hay que eliminar las paredes que ocultan parte del interior y del maletero y también suprimir el zócalo... ¡No te apures!
Te hacemos todo en el día, con las mínimas molestias,
por muy poco dinero y prácticamente sin obra.
Planificación:
Antes de hacer nada en tu viejo armario, ya tendremos completamente terminado el nuevo que lo va a sustituir. El proceso comienza días antes. Hablamos, te preparamos un presupuesto de acuerdo a tus necesidades y tus gustos, nos encargas el armario, lo medimos, lo fabricamos y, cuando llega el día, sencillamente hacemos el cambio.
Ejecución parte 1:

Lo primero es proteger para evitar daños: el suelo, la pared de enfrente, los pasos de puerta. Todo el recorrido desde el armario hasta la salida de tu casa. Después hay que retirar los elementos del viejo armario: las puertas el marco, el interior…
A continuación un especialista procede a cortar cuidadosamente el zócalo y los trozos de pared que se van a eliminar.
Ejecución parte 2:
Una vez abierto el hueco y retirado el escombro, procedemos al sellado de las juntas y ya se puede instalar el nuevo armario. Todos los restos los trasladamos a una planta de reciclaje para su correcta eliminación.

Con una planificación y ejecución adecuadas
se sustituye un viejo armario en el día.